Una leche informada es una leche tranquila

Por Verena Haro, Nutricionista del Centro Atulado. Contáctame: informes@atulado.pe Telf: 947.613.543

Éstas últimas semanas he recibido muchas preguntas de pacientes, mamis y en general de muchas personas muy preocupadas por todo lo que se está hablando acerca de “la leche”. Si bien es cierto, muchas de las cosas que están saliendo a la luz son ciertas, como muchas también son “demasiado alarmistas”.

Lo principal que debemos entender es lo siguiente: ¿Qué es leche? ¿Qué es una bebida láctea? ¿Existen diferencias? Vayamos en orden; con respecto a la leche, es un líquido que proviene de las glándulas mamarias de los mamíferos. Por otro lado, una bebida láctea se refiere que en su composición pueda tener un porcentaje de leche con otros componentes o hecha de almendras, coco o las que comúnmente se consumen en la actualidad. Entonces, después de haber aclarado ambos términos, espero quede un poco más claro que DEFINITIVAMENTE SI HAY DIFERENCIA entre leche y bebidas lácteas.

Además, es importante saber lo siguiente, la mejor leche que se puede consumir, sin duda alguna es la LECHE MATERNA y que jamás debe ser reemplazada los 6 primeros meses de vida de tu bebé porque brinda los nutrientes necesarios para un óptimo crecimiento y desarrollo físico.

Cuando las personas crecemos, de hecho, siempre hemos visto que la “publicidad” nos dice que debemos consumir “3 vasos de leche para crecer grandes y fuertes por los múltiples nutrientes que tiene” ¿ello quiere que si no consumo los 3 vasos de leche al día no creceré sano y fuerte? Claro que no. Desde mi punto de vista, si bien la leche es uno de los alimentos que contiene gran cantidad de calcio de mayor absorción; podemos encontrar calcio en el huevo, el DHA en pescados como el bonito, jurel, caballa, además en las frutas y verduras encontramos vitaminas y minerales importantes para nuestro organismo.

Los alimentos ricos en fuentes de calcio son los siguientes:

Huevo de gallina o 4 huevitos de codorniz, bebida láctea de ajonjolí o de almendras (150ml.), queso parmesano, camaroncitos chinos secos, el bacalao, queso fresco (25g.), yogurt natural (150ml.). Con respecto a este último, les aconsejo comprarlo en versión natural y no con algún sabor, ya que el yogurt saborizado tiene mucha azúcar y si se consume con frecuencia puede provocar el aumento de peso en las personas adultas y en niños, pero sobre todo el exceso de azúcar en los pequeños puede generar hiperactividad. Una opción saludable del yogurt natural, es que ustedes le pueden añadir fresas cortadas o camu camu o piña picada, que termina siendo super rico y nutritivo. ¡A probarlo!

Finalmente, no debemos olvidar también que algo muy importante que debemos hacer siempre antes de adquirir un producto es leer el reverso donde está la información nutricional. Si bien es cierto la publicidad nos puede querer vender algo, pero si nosotros empezamos a leer el valor nutricional de los productos, la historia será otra. Con ellos no sólo me refiero a la leche, sino a los productos en general que vayamos adquirir de ahora en adelante. ¡Mucho ojo con eso!

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